Desde el medio del Atlántico
Y bueno, ya estoy de regreso a Santiago luego de dos semanas. Estoy ahora en el avión de Malaysia Airlines rumbo a Buenos Aires, en donde tengo que tomar la conexión a Santiago, y donde espero que (ahora sí) mi maleta me acompañe...
Ya ni me acuerdo de lo que ya escribí en el blog, así que aquí va un resumen (extendido?) de estas dos semanas:
Como prólogo, no había pasaje para los días que quería, así que tuve que viajar con Malaysia Airlines saliendo el domingo y volviendo sábado (pasando una noche en Johanesburgo). Además, en el Citi Lodge de Umhlanga no había sitio, así que tuve que pedir que me reserven un par de días en cualquier hotel de Durban mismo (a unos USD 25 de distancia de la oficina... buéh, igual paga la Reina...).
Luego de algunas (bastantes) horas de vuelo, llego a Johanesburgo para darme con la (no muy buena) noticia de que la aerolínea no sabe dónde está mi maleta. Menos mal que, como ya me la olía, puse algo de ropa en la maleta de mano, y los de la aerolínea me ofrecieron $80 por el incidente, que me sirvió para comprarme un poco de ropa para los siguientes días.
Llegando a Durban, el hotel era el Royal, que en sus buenas épocas debió haber sido el mejor de la ciudad: Grande, estilo antiguo, bastante mármol y bronce... pero con algunos bichitos por ahí, la alfombra descolorida y una GRAPA EN LA COMIDA (sí, grapa, corchete, grampa, o como se llame... de esas que sirven para juntar papeles... cómo #$%@&##@ puede llegar una grapa a un plato de comida???). El cuarto que me tocó era en realidad una Suite, con sala, comedor y la habitación / baño en un segundo nivel (sí, por lo menos en algún tiempo debió haber sido lujoso). De ahí pondré las fotos para que den una mirada.
En la oficina pedí que nos reserven (a Martín, Chris y a mí) lugar en algún sitio de Umhlanga. Y bueno, por suerte pudieron conseguirnos sitio. El miércoles llegó mi maleta... pero justo ese día me cambiaba de hotel, y la maleta me la mandaron al anterior... uggg... Pero luego de algunas llamadas más (y algunos Rand menos), recuperé la maleta.
El sábado fue para dormir y descansar, y el domingo salimos a un Game Park (por sia-k, le llaman "Game" a lo silvestre o de cacería...). Sólo habían animales herbívoros (nada de leones o esas cosas), pero vimos unos búfalos (de lejitos), rinocerontes (de MUY cerca) y las orejas de los hipopótamos que estaban sumergidos en la laguna. También habían avestruces y otros bichos misceláneos (también vienen fotos de esto).
Siguiente semana OK, terminando con el trabajo, y el fin de semana pude salir con Chris un rato a pasear por la playa, frente al uShaka Marine. Chris se compró una cometa (no de las sonserita, sino de esas high-tech de fibra de carbono y dos cordeles para maniobrar). Al principio no había mucho viento, pero luego dio como para jugar un rato. De ahí a Johanesburgo de vuelta, dormir en el Intercontinental del aeropuerto, levantarme a las 3:30 am para tener tiempo de bañarme y pasar para cobrar la compensación por lo de la maleta, check-out del hotel y check-in en el vuelo.
Y listo, aquí estoy.
Ah, y por sia-k, Lan está con pasajes Lima/Santiago/Lima por $89 + impuestos (total como $140), así que aprovechen mientras que la oferta dure (y estemos en Santiago para que nos visiten, je, je...).




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