Fly, fly away...
Y bueno, pues, se supone que en agosto ya deberíamos estar asentándonos (en São Paulo), pero caídos como "regalo de despedida" sigo acumulando horas de vuelo...
Ahora estoy en el avión de regreso a Santiago, luego de un Workshop en São Paulo. Claudia se quedó esta vez en Santiago con su papá y Hiroshi, y el domingo se van los tres a Lima, luego de un sábado de ski (espero que haya nevado como pronosticaron). Vamos a ver cómo se portan esos skies luego de esos años en la casa de Diego…
Y la presión en el trabajo sigue arriba (como de costumbre), así que estoy haciendo malabares para continuar con el delivery (también como de costumbre....). Al menos ya reconocieron que había un (significativo) error en la primera versión del contrato que me enviaron, así que vamos a ver cómo viene la segunda propuesta.
Y la próxima semana tengo reunión en New Jersey, así que voy a aprovechar para visitar a Tami en DC el fin de semana. Como Marilú decía, las cajas de Amazon estarán anunciando la llegada...



